Vas a meter a alguien en tu casa
Es la decisión más íntima que se toma con un desconocido. Desconfiar es sensato, y nuestro trabajo es que no tengas que fiarte de la intuición.
Nadie te escribe sin que tú quieras
Las conversaciones solo se abren cuando las dos personas han mostrado interés. No hay bandeja de entrada llena de mensajes que no pediste.
Lo que respondes es tuyo
Nadie ve tus respuestas: ni un host, ni alguien con quien hagas match, ni nadie. Solo se muestra la comparación, es decir en qué encajáis y dónde puede haber roce. Y tu perfil no es público: solo lo ven personas registradas y con las que hay compatibilidad real.
Bloquear y reportar en un toque
Sin dar explicaciones y sin que la otra persona lo sepa. Cada reporte lo revisa una persona, no solo un filtro automático, y actuamos sobre las cuentas que lo merecen.
Sin direcciones públicas
La dirección exacta de una casa no se muestra en ningún momento. Se ve la zona, y el resto lo compartís vosotros cuando decidáis hacerlo.
Perfiles con email verificado
Todo el mundo verifica su correo antes de aparecer. No elimina el riesgo, pero sube mucho el coste de crear cuentas falsas en masa, que es de donde vienen casi todos los problemas.
Cómo evitar estafas al buscar habitación
Casi todas las estafas de alquiler de habitación siguen el mismo guion: prisa, dinero por adelantado y una casa que nunca llegas a ver. Estas cinco costumbres las desactivan.
Habla por videollamada antes de la visita
Cinco minutos de cámara descartan la mayoría de los perfiles falsos y te dicen más de una persona que veinte mensajes.
Ve acompañado y avisa a alguien
Comparte la dirección y la hora con alguien de confianza. No es desconfianza: es lo que haría cualquiera al quedar con un desconocido.
Nunca envíes dinero antes de ver la casa
Ni señal, ni reserva, ni «para bloquear la habitación». Ningún propietario legítimo cobra sin enseñar la casa en persona.
Desconfía de la prisa
«Hay otra persona interesada, decide hoy» es la herramienta favorita de quien quiere estafarte. Una casa que merece la pena aguanta un día de reflexión.
Si el anuncio está en otro portal, mismas reglas
Da igual dónde veas la habitación, aquí o en cualquier portal: si te piden pagar por «reservarla» antes de visitarla, es una estafa.
Cuando llegue la visita, tienes una lista de señales de alarma que ver en el piso y las 30 preguntas que conviene hacer antes de decidir.
Si algo va mal
Repórtalo desde el propio perfil o la conversación. Lo revisamos y te contamos qué hemos hecho. Preferimos equivocarnos siendo estrictos.
Sé de los primeros en entrar
Abrimos ciudad a ciudad. Apúntate y te avisamos antes que a nadie.
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