Contestar bien a los interesados ahorra muchas horas. Un buen primer mensaje filtra solo: quien no encaja se descarta a sí mismo, y quien encaja llega a la visita sabiendo cómo es la casa. Un mal mensaje —o contestar caso por caso— acaba en veinte conversaciones distintas que no se pueden comparar.
1. El primer mensaje: presenta la casa y pide lo mismo a todos
Es el más importante. Debe contar cómo es vivir en la casa —no solo el precio— y pedir la información que necesitas para decidir. Corto: se lee en el móvil.
Fíjate en lo que no pone: nada sobre la edad, el origen o la vida privada de nadie. Pide cómo convive la persona, que es lo único que necesitas saber.
2. Si usas un test de convivencia
Si en vez de preguntas sueltas pides a todos el mismo test, el mensaje es aún más sencillo y las respuestas sí se pueden comparar.
Es el mensaje que Roomealo te da ya escrito, con tu enlace dentro, al crear tu búsqueda.
3. Proponer una visita
Ofrece dos opciones cerradas en vez de «¿cuándo puedes?»: se decide antes. Y no des la dirección exacta hasta que la visita esté confirmada.
4. Recordar la visita
5. Decir que ya está alquilada
Contesta también a quien ya no tiene opción. Tarda diez segundos y evita seguir recibiendo mensajes de esa persona.
6. Decir que no después de la visita
Un motivo breve y relacionado con la convivencia es más respetuoso que el silencio, y no invita a discutir. No hace falta dar más detalles.
Mensajes que conviene no contestar
- Quien quiere pagar sin ver la habitación y pide que le devuelvas parte del dinero: es una estafa conocida.
- Quien pide tus datos bancarios o tu DNI antes de visitar.
- Quien presiona para cerrar hoy mismo sin visita.